“Revisar nuestro ser y quehacer eclesial en la Diócesis de Tepic, en comunión y participación, guiados por el Espíritu Santo e iluminados por el Evangelio y el Magisterio, para renovar nuestra vida pastoral y dar repuesta a los desafíos que plantea la sociedad del Tercer Milenio a los cristianos de hoy”.
Este objetivo nos indica las cuatro etapas del proceso sinodal:
• Primera Etapa: Revisar. Se trata de analizar seriamente la realidad social y eclesial; nuestra vida como pueblo y como Iglesia que sirve a ese pueblo. Es una etapa de análisis, conducida por la consulta y por el análisis de la realidad.
• Segunda Etapa: Iluminar. Con las luces del Evangelio, del Concilio Vaticano II, el Magisterio de la Iglesia y la reflexión teológica actual. Etapa de estudio y reflexión.
• Tercera Etapa: Renovar. Se habrán de elaborar criterios, lineamientos y normas que permitan hacer cambios personales y pastorales. Es una etapa de discernimiento y conversión. Es el momento culminante del Sínodo, ya que es la entrega del documento final y el inicio de un nuevo caminar, una nueva acción pastoral.
• Cuarta Etapa: Dar respuesta. Habremos de consolidar y presentar los planes pastorales diocesanos y parroquiales. Es una etapa de proyección y compromiso. Mas aún de trabajos post-sinodales.
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