Por ser una de las cuatro de reciente fundación entre la totalidad de las veinte que existían hasta Mayo de 1972, parecería empresa fácil escribir la historia de la Parroquia de Tecuala; sin embargo, siendo tan escasos los datos escritos sobre su fundación y desarrollo, la tarea nos ha resultado bastante laboriosa.
Con todo, dado que se trata de una población joven, que en 1921 empezó a existir como parroquia y un poco antes como municipio, todavía es relativamente fácil encontrar algunos datos en la tradición oral de las gentes, pues aún viven bastantes personas que presenciaron cómo se vino formando la ciudad de Tecuala. Me he servido también para la elaboración de la presente reseña, de los apuntes que para “El Eco de Nayarit”, bisemanario de Acaponeta, escribió el Sr. Prof. Don J. Manuel Navarrete.
Primera misa y primera capilla
El día 1 de Noviembre de 1902 se recordará en la historia de este lugar como el de la primera misa celebrada en lo que hoy es Tecuala.
Tomo como fuente al respecto, al Sr. Don José Ledón Sens, quien fungió como acólito en la celebración de dicha misa y cuya versión es la siguiente: Tecuala era lugar de tránsito obligado para quienes se dirigían a la hacienda de Quimichis. Y una de las veces en que el P. Modesto Escalante se dirigía dicha hacienda, advirtiendo que ya había aquí algunas casas tal vez también por alguna demora imprevista, decidió celebrar la santa misa.
Por cierto que el lugar exacto fue el que actualmente ocupa la plaza municipal y que entonces era solamente una explanada rodeada de unas cuantas casas. Sorprendido el P. Escalante por el número de personas que concurrieron, e impulsado por su gran celo apostólico, solicitó y obtuvo la autorización del Sr. Cura Don Buenaventura O'Connor, párroco de Acaponeta, a fin de emprender la tarea de construir una pequeña capilla para aquellas buenas gentes.
Para empezar, el primer paso era el de elegir el solar; y aunque los vecinos preferían e incluso suplicaban al P. Escalante que fuera el mismo donde se había celebrado la primera misa, éste se determinó por el conocido como “ La Lomita ”, lugar mas elevado y que es el que ocupa en nuestros días el templo parroquial.
Como la mayoría de las obras que empiezan, la capilla del P. Escalante fue de construcción pobre y pequeña: paredes formadas por troncos de arbustos unidos con lodo y techos de palma sostenidos por horcones solamente la parte de techo que cubría el altar era de teja.No obstante, con ella empezaba les orígenes remotos de la parroquia de Tecuala.
Tecuala vicaría
Corría el año de 1912 cuando al Excmo. Sr. Don Andrés Segura y Domínguez correspondió hacer la erección de la vicaría fija en Tecuala, integrante de la parroquia de Acaponeta. Los Sres. Pbros. Don Felipe N. Pérez, primero, y Don Juan Francisco Cisneros, después, fueron quienes en calidad de Vicarios la atendieron pastoralmente, correspondiendo a éste último intervenir en las diligencias de erección de la parroquia.
Tecuala Parroquia
El Excmo. Sr. Don Manuel Azpeitia y Palomar, llevó a cabo la erección canónica. Con una superficie de 1,047 Kms 2 y con una población de alrededor de 14.000 habitantes, de los cuales 5,000 ocupaban la cabecera municipal, empezó el 28 de Junio de 1921 la vida parroquial de Tecuala.
Considerable ha sido el incremento demográfico, ya que actualmente se tiene que atender a 43,000 habitantes, si bien, justo es decirlo, se ha aumentado el número de sacerdotes que trabajan en ella y se han erigido dos nuevas vicarías fijas: Son Felipe Aztatán ha sido atendida siempre por el Sr. Pbro. Don Diego Velásquez Duarte, y Quimichis donde trabaja pastoralmente el Sr. Pbro. Don Isidro Bonilla Guizar, quien sólo ha tenido un antecesor en e Sr. Pbro. Don Pedro Zepeda Arreola.
No obstante lo numeroso de la población facilita atención pastoral el hecho de que todos los poblados están comunicados por carretera o al menos por tercería. Solo cuatro de ellos, por contar con brecha transitable sólo en tiempos de secas, quedan un tanto marginados durante el tiempo de lluvias.
Hay dentro de la comprensión parroquial 38 ranchos. Algunos han desaparecido, pero se han fundado otros nuevos. La atención a estas comunidades se ha facilitado mediante la asignación de las mismas entre los cinco sacerdotes que integran el presbiterio parroquial.
Por lo que respecta al poblado más distante de la cabecera, y atendido por los sacerdotes que radican en ella se emplean solamente quince minutos para llegar a él.
El templo parroquial
La primera noticia escrita sobre el propósito de construir un templo acorde a las necesidades de la población, está en una cita incluida en las “Diligencias de Erección de la Parroquia de Tecuala”. El Sr. Cura Don Fermín J. Dávalos aduce como una ventaja para dicho paso, el contar ya con los cimientos del mismo tal vez se trate de unos trabajos realizados por el P. Juan Francisco Cisneros, ya que él solicitó permiso en el año de 1918 Para bendecir y colocar la primera piedra del nuevo templo. Este permiso le fue concedido por el Excmo. Sr. Don Andrés Segura y Domínguez el 29 de Junio del mismo año. Sin embargo, entre los antiguos vecinos de Tecuala existe el común sentir de que el Sr., Cura Don Martiniano Cordero, sepultado en el Panteón municipal de esta ciudad, fue el primero que intentó construir un templo en toda forma, echando él mismo los cimientos de norte a sur, y no de oriente a poniente como está la orientación del templo actual; incluso hay bastantes personas que aseguran haber ayudado con sus carretas en el acarreo de la piedra, traída desde Acaponeta. Lo cierto es que cuando se construyó el actual (1970), se descubrieron unos cimientos tirados de norte a sur, de piedra negra muy dura y pesada. En todo caso, tal vez la muerte del Sr. Cura Cordero fue la que suspendió su proyecto y su obra.
Fue el Sr. Cura Don Rosendo Velázquez, dicharachero y humorista, apostólico y santo sacerdote, quien el 15 de noviembre de 1936 empezó la construcción del templo que estuvo en servicio casi desde entonces hasta el año de 1972. Son aún muchas las personas que recuerdan cómo el Sr. Cura Velázquez, recorriendo las calles del pueblo y los ranchos de la parroquia, recababa, casi siempre en especies, la cooperación de cientos y cientos de personas que hicieron posible su tenaz empeño.
Sin ninguna intención de censurar la obra del Sr., Cura Velázquez, daba ésta la impresión de haber sido hecha como “en episodios”, sin planificación definida, más bien como resolviendo las necesidades que se iban presentando. El templo era de cuatro naves, la mayor de 3.68 mts. de ancho; entre ésta y las demás había unos pilares demasiado bromosos, ya que la desproporción entre su largo ( 1.90 m .) y su ancho ( 0.75 m .) y su distribución longitudinal, uno cada 5 metros , lo hacían aparecer bastante antifuncional para los actos litúrgicos.
Durante la época del Sr. Cura Don. Antonio Martínez Inda (1946-1967) se construyeron las dos torres gemelas (éstas no fueron demolidas en 1972) se decoró en forma profusa el interior del templo con molduras de yeso se colocaron vitrales en todas las ventanas y se le equipó con órgano eléctrico, campanas e imágenes.
Debido a las frecuentes inundaciones del río Acaponeta, la construcción del templo se hundió aproximadamente unos 10 cms y, lógicamente, aparecieron serias cuarteaduras en toda la construcción; por eso fue necesario demolerlo en casi su totalidad y levantarlo de nuevo. Todo se hizo en poco más de dos años: del 1 o de Junio de 1970 al 25 de Agosto de 1972.
El nuevo templo, conservando el frontispicio y torres del anterior, cierto que quedó de una sola nave, pero con una gran capilla anexa al mismo que le hace mucho mas amplio y funcional que el antiguo.
Sacerdotes
Mientras Tecuala fue vicaría de la parroquia de Acaponeta estuvo atendida sucesivamente por los Sres. Pbros. Don Felipe N. Pérez y Don Juan Francisco Cisneros como ya se dijo antes. De 1921 hasta la fecha han sido seis los párrocos (incluido el actual) que han estado al frente de la misma, en el orden siguiente:
• Sr. Cura Don Casiano Martínez;
• Sr. Cura Don Martiniano Cordero, quien murió y fue sepultado en esta ciudad;
• Sr. Cura Don Domingo García, quien falleció en la ciudad de México;
• Sr. Cura Don Rosendo Velázquez humilde y pintoresco sacerdote de quien guarda grata memoria la generación adulta y que murió y fue sepultado en la ciudad de Tepic;
• Sr. Cura Don Antonio Martínez Inda que vive actualmente en la ciudad de Guadalajara; y finalmente el que reseña este artículo:
• Sr. Cura Don Aniceto Espinoza C., que tiene dos magníficos colaboradores: los Padres Eduardo Santana Casillas y Tomás Ruiz Guerrero.
Frutos
Entre los mejores frutos que Tecuala ha dado durante su vida como parroquia cabe señalar seis sacerdotes y dos religiosas, una de ellas, hija espiritual del Sr. Cura Don Rosendo Velázquez. De los sacerdotes, cuatro son de nuestro Presbiterio diocesano: los P. J. Ramón Herrera B., J. Josafat Herrera B., Teodoro Alcaraz A. y Rodrigo Robles L., el P. Margarito Soria Padilla, actualmente en la diócesis de Mexicali, y un sacerdote que pertenece a la diócesis de Culiacán. Son varios también los seminaristas con que cuenta actualmente la parroquia, algunos ya en grados avanzados de estudios.
La ciudad
Como ciudad y aun como pueblo, Tecuala es relativamente joven. En la misma región son mucho más antiguos Tuxpan, Acaponeta, Mexcaltitán y Sentispac; más aún, las vicarías de Quimichis y San Felipe Aztatán superan en antigüedad a la misma cabecera parroquial. En ésta última no es rareza encontrar reliquias arqueológicas vestigios de una cultura precortesiana. Se afirma que San Felipe Aztatán es el Aztlán de donde partieron los aztecas en busca de un lugar para fundar su ciudad.
Sobre los orígenes de Tecuala, el Profr. Juan Navarrete dice que al principio era solamente un paraje salvático en medio de una zona boscosa “impenetrable” para todos los que pasabas Quimichis. Su derivación tuvo lugar cuando los habitantes de un pequeño rancho de apenas 7 u 8 casas, llamado “Olitas”, sito en la margen izquierda de La Barra , acosados por las continuas inundaciones, decidieron cambiarse al “lugar donde abundan las fieras” que esto significa la palabra Tecuala. Sucedía esto alrededor de 1789, año de la Aurora Boreal , Por eso el lugar que todos tenían como punto de referencia para guiarse en su camino, comenzó a ser un pequeño poblado integrado por unas cinco familias y que tenía por nombre “Tecuala de Olitas”. Este quedó en una isla fértil formada por la bifurcación del río Acaponeta.
Tecuala de Olitas comenzó a crecer en 1801 cuando, procedentes de Sayula, llegaron J. Encarnación Manzano y Aniceto Gameros. En 1805 llegaron en canoa, procedentes de Cuautla, Fortino Ceja y Lino Estrada. Entre sus primeros moradores también se cuenta a León Jiménez. Criollo aventurero que se casó con una nativa y procreó a León, Blas, Felipe, Luciano y Antonia. León Jiménez desapareció del lugar en 1822, cuando la proclamación de Iturbide como Emperador (Apuntes del Prof. Navarrete).
La ciudad de Tecuala tiene actualmente 14000 habitantes, procedentes en su mayoría de otras poblaciones y que han venido a avecindarse aquí.
Tecuala Nayari;, Mayo de 1974
Pbro. Aniceto Espinoza C.