Con base en la hipótesis del origen múltiple, los primeros pobladores del Acuitapilco vivieron primero en la costa, formando parte de los hombres venidos de las islas del Pacífico y de América Ecuatorial. Conocieron y trabajaron el cobre y el oro con especial maestría, haciendo con él diversos instrumentos, incluyendo, agujas, pinzas, placas chicas en forma oval, anillos y campanas; sacaban finísimo oro, oro pero no de veta, sino oro de ojos, con el que hacían adornos.
La Conquista.
El mineral de Acuitapilco fue conquistado en mayo de 1530 por el Presidente de la Audiencia de México Lic. Niño Beltrán de Guzmán acabando de llegar a Tepic.
La Evangelización.
El P. Tello asegura que: en todas estas jornadas que hizo (el Presidente) Guzmán siempre fueron los religiosos (franciscanos) en el ejército predicando la Ley de Dios a los naturales aun que solo fuera de paso. Efectivamente el P. Fray Juan de Padilla de la orden seráfica fue el primer evangelizador y conquistador espiritual del reino de la Nueva Galicia y el fundador de todos los conventos de este territorio.
A los conquistadores que decidieron establecerse en el puesto del mineral de Acuitapilco, construido entre una barranca, “en la cola de la laguna”, el Lic. Guzmán, les obsequió las “imágenes” de Cristo Nuestro Señor y de la Virgen Santísima ”.
Después de aquella gran rebelión de Alica (1538-1542), fueron visitados por nuevos misioneros, principalmente entre ellos, el P. Fr. Francisco Lorenzo y el P. Fr. Miguel Estivales. Después que se fundó el convento de San Juan Evangelista de Ahuacatlán fue visita de aquel convento hasta que se fundó el de Jala, que fue por la cercanía que le adjudicaron los prelados, y bautizaron con el de Santa María de Acuitapilco.
Traslación de Santa María de Acuitapilco al lugar actual (1594)
El P. Fray Nicolás Antonio de Ornelas Mendoza y Valdivia en su obra “Crónica de la Provincia de Santiago de Xalisco”, escrita entre los años 1719 y 1722, dice: “Tenía su asiento este pueblo en las orillas de una laguna, a quien cerca de bastante altura, y a ella no se le halla pie; tiene una legua de travesía en cuadro y cuatro de circuito; y por el sumo trabajo que había en bajar, y volver a subir las cuestas por donde había camino; en tiempo que fue guardián el R. P. Fray Juan Leyendo (1594), consultó al patrono y al Señor Obispo, y salió el pueblo al sitio que ahora tiene, sobre la loma tendida, con dos fuentes cristalinas en sus márgenes. Entre la laguna y el pueblo está el cerro de donde, por tiempos, se saca finísimo oro; no se trabaja continuamente por que no es oro de veta, sino oro de ojos; y a tres leguas, entre serranía, tiene muy buenas minas de plata”.
Por estos motivos y para tenerlos más a la mano y sujetarlos mejor, mudó el P. Fray Juan Leyendo la población de Santa María de Acuitapilco a la parte alta de la loma tendida, donde aquel año, 1594. Fundada la población con el mismo nombre y levantada si iglesia dedicada a la Asunción de la Virgen , a petición de los mineros y naturales de este pueblo, fue colocando el Santo cristo, que les dio Guzmán, en el altar mayor del templo.
Es Creado el Curato de Santa María del Oro
En 1786 Santa María del oro se independiza (política y judicialmente) de la jurisdicción de las Minas de Chimaltítlan y se independiza también (en lo religioso) Jala es decir, este pueblo alcanzó la categoría de partido y de curato.
Desgraciadamente no existe un archivo parroquial completo en el que podamos encontrar toda la secuencia de los curas que han manejado los destinos espirituales del pueblo de Santa María del Oro y solamente podamos dar a los lectores una relación incompleta de los misioneros, presbíteros, etc. que ha tenido esta parroquia, según los hemos encontrado en algunos libros, entre éstos, las crónicas de Jalisco, libros de Gobierno en que constan las visitas del Vicario foráneo, las superiores disposiciones del Gobierno Eclesiástico y Cartas Pastorales, ellos son:
P. Fray Juan de Padilla, Mayo de 1530.
P. Fray Francisco Lorenzo, 1551.
Año de 1530: Tepic, por Fr. Juan de Padilla.
Año de 1640: San Juan Bautista de Jalisco, por Fr. Bernardo de Olmos.
Año de 1551: San Juan Evangelista de Ahuacatlán, por Fr. Francisco Lorenzo y Fr. Miguel de Estivales.
Año de 1582: La Asunción de Jala, por Fr. Pedro de la Cruz.
Año de 1594: Fundación del pueblo de Santa María de Acuitapilco por Fr. Juan Leyendo.
Pbro. Luis G. Puerto, 31 de octubre de 1864.
Pbro. Cosme Santa Anna, 31 de octubre de 1864 a 27 de abril de 1866.
Pbro. Zenón Prado, 27 de abril de 1866 a 16 de enero de 1872.
Pbro. Regino Pedroza, 26 de enero de 1872 a 1 de abril de 1873
Pbro. Leandro Moreno, 1 de abril de 1873 a 4 de junio de 1873.
Pbro. Andrés Álvarez, 4 de junio de 1873 a junio de 1877.
Pbro. Gorgonio Alatorre, suple a este párroco del 5 de septiembre de 1875 a octubre del mismo año.
Pbro. Félix M. Martínez, 5 de junio de 1879 a 3 de enero de 1882.
Pbro. Antonio L. Guillén, el 3 de enero de 1882.
Fr. Francisco Jiménez, estuvo encargado de esta parroquia por un tiempo, la que entregó el 31 de mayo de 1883.
Fr. Francisco Jiménez, 8 de octubre de 1883 a 20 de enero de 1887.
Pbro. Maximiano Ayala, 20 de enero de 1887 a 12 de julio de 1902.
Pbro. Vicente F. Abundis, 21 de enero de 1902 a 12 de julio de 1903.
Pbro. Vicente Castañeda, 12 de julio de 1903 a 6 de septiembre de 1915.
Pbro. Felipe de Jesús López, 6 de septiembre de 1915 a 9 de junio de 1925.
Pbro. Nazario de Jesús López, 9 de junio de 1925 a 18 de diciembre de 1964.
Pbro. Domingo García, suple 6 meses a este párroco, del 26 de marzo de 1929 a 22 de septiembre del mismo año.
Pbro. Luis Ramírez Rodríguez, 18 de diciembre de 1964 al de mayo de 1972.
Pbro. Manuel Plazola Flores, 21 de mayo de 1972 al presente.
Descripción de Santo Cristo
Este Santo Cristo Crucificado, llamado ahora Señor de la Ascensión , venerado en la parroquia de Santiago Ixcuintla, es un crucifijo de tamaño natural que representa a Jesús muerto en la cruz, con la barba caída un poco hacia el pecho y la cabeza inclinada hacia el lado derecho. Mientras el señor de la Ascensión de Santiago Ixcuintla tiene las líneas y formas de su cuerpo más simples y rudimentarias, este crucifijo de Santa María del Oro ofrece las formas de su cuerpo mas realistas, teniendo a las formas anatómicas humanas, revelando el esfuerzo, del escultor por realizar una obra más artística. Y por tener los ojos un tanto abiertos, amén de su color blanco alabastrino, aunque oscurecido por la pátina de los siglos y aún por la brillantez del barniz que todavía perdura, se notan características propias de las esculturas españolas o patzcuarenses del siglo XVI.
Envejecido y maltratado con las huellas del tiempo, fue restaurado en 1911 y bendecido solemnemente el 14 de mayo del año citado.
El Templo
El templo primitivo de Acuitapilco fue abandonado al trasladar el pueblo, como se ha indicado. En la nueva población se edificó donde hoy se llama en el nombre de la Asunción de la Virgen , que luego cambiaron por su legítimo titular el Santo Cristo.
Esta iglesia, según la obra “Noticias Varias de Nueva Galicia”, de escritor anónimo, publicada en 1792 “…es sólida, pero pobre en su interior adorno. El curato es de clérigos con emolumentos de 1300 pesos”.
Aquí se encuentra algo aun más notable que la alegoría de la Asunción esculpida en cantera rosa que muestra la bella portada plateresca: es la puerta originalísima del edificio. El conjunto de esta arcada presenta una modalidad de oriental, se aparta por completo de los modelos conocidos, pues la puerta configura un cortinaje enmarcado por una cenefa de ricos diseños.
El templo es de una sola nave, los muros tienen tres ventanales cada uno y en la parte superior una claraboya; los arcos sostienen la bóveda uno tiene el disco con el monograma de los franciscanos y otro una simple cruz.
Esta iglesia, aunque reparada y reformada, con tres altares, es de la que se habla en el inventario del 27 de septiembre de 1872. Frente al templo hay un estrecho atrio que en épocas pasadas era el panteón de la población civil. Todavía conocí el atrio cementerio en su estado original, cercano por una derruida barra de adobe con tumbas empotradas.
Con motivo del Año Mariano y como un recuerdo del mismo se arregló el atrio parroquial y el de la fiesta patronal, 31 de mayo de 1973, el Excmo. Sr. D. Alfonso Suárez Rivera en presencia de 20 sacerdotes y del pueblo bendijo dicha obra.
Epílogo
Actualmente la parroquia de Santa María del Oro tiene una Población aproximadamente de 20,000 almas y es atendida por 5 sacerdotes: dos en la cabecera y tres en las vicarías fijas en Tequepexpan, Chapalilla y San José de Mojarras. Próximamente se erigirá la nueva vicaría fija en la Labor y tendrá también sacerdotes de pie; en esa forma serán seis los que atenderán esa porción del pueblo de Dios.